Defecto baja cubrición en pintura

La baja cubrición de la pintura es un problema de aplicación que está ligado intrínsicamente a la igualación del color durante la reparación. Un bajo poder de cubrición de la pintura provocará que se transparenten las capas inferiores, dando lugar a un visible desajuste de color.  

Como profesionales, conocer las causas que provocan la falta de cubrición de la pintura nos ayudará a optimizar la igualación de color, obteniendo así una mayor productividad y rentabilidad durante la reparación, evitando tener que repetir procesos de trabajo.

¿Qué es la baja cubrición en pintura?

La falta de cubrición de la pintura de acabado provoca que el sustrato o la capa inferior de pintura se transparente, alterando así el color final de la pieza reparada con respecto a sus adyacentes.

En la mayoría de las ocasiones, contar con un sistema de pintado con un alto poder de cubrición y excelente colorimetría, será nuestro mejor aliado para evitar este defecto de aplicación.

Problema de baja opacidad en pintura

Sin embargo, pueden existir también otras causas que provocan una baja opacidad de la pintura de acabado. Como profesionales, debemos conocer todas estas causas y su posible solución.

Veámos ahora las causas que provocan la falta de cubrición en la pintura de un coche, y su posible solución:

Causas y soluciones para evitar la falta de cubrición en pintura

Los motivos por los que puede aparecer este defecto de pintado tienen que ver con diversos factores:

1. Deficiente espesor de capa

Un bajo micraje de la capa durante el proceso de aplicación del acabado, puede dar lugar a una falta de cubrición de la pintura.

Para evitarlo, recomendamos aplicar el micraje de pintura estipulado por el fabricante en su ficha técnica para conseguir una correcta opacidad de la capa de acabado.

2. Color no uniforme de la capa de fondo

Una aplicación irregular y no uniforme del color de fondo, generalmente de la pintura de aparejo, puede provocar diferencias de opacidad de la pintura de acabado.

Además una incorrecta preparación de las capas de fondo puede influir también en la aparición de este defecto.

3. Correcta elección del tono aparejo con respecto a la pintura de acabado

Es recomendable utilizar un tono de pintura de aparejo que se adecúe al color de la capa de acabado final, sobre todo en colores de baja opacidad

Generalmente, como ocurre en el caso de BESA, será el propio software de gestión de color el que nos indique el color de aparejo que me mejor se adapte al color de acabado elegido, optimizando de este modo la igualación de color en la reparación.

4. Dilución excesiva de la mezcla

Un exceso de dilución en la mezcla, o lo que es lo mismo, una baja viscosidad de aplicación puede influir en el poder de cubrición de la pintura y su correcta opacidad. 

Para evitarlo, debemos respetar en todo momento la cantidad y el tipo de diluyente especificado por cada fabricante en su ficha técnica, con el fin de optimizar la dilución en función del tipo y contexto de aplicación (temperatura, humedad, tamaño de la pieza, etc).

5. Uso de pinturas con pigmentos de baja opacidad

El uso de pinturas con bajo poder de cubrición, confeccionadas con pigmentos de baja opacidad, aumentará las posibilidades de obtener una baja cubrición de la pintura de acabado.

Por esta razón, recomendamos el uso de un sistema de pintado de contrastada calidad como URKIMIX PRO, un producto destinado a optimizar la cubrición y colorimetría en el taller de chapa y pintura.

Cómo solucionar la falta de cubrición en la pintura

Una vez la pintura se haya secado, inspeccionamos la pieza reparada para valorar el alcance real del defecto. Para ello,

  1. Verificación de contraste de luz

    Puede ser aconsejable realizar una verificación de contraste apagando las luces de la cabina e inspeccionando la superficie con una lámpara de luz de día.
    Este método nos permitirá valorar mejor el nivel de opacidad de la capa de acabado y su igualación con respecto a las piezas adyacentes.

  2. Test de opacidad

    Una práctica recomendada sería el realizar previamente un test de opacidad de color. Preparamos diferentes probetas (o cartulinas de contraste), donde aplicaremos la mezcla de color. Posteriormente, las comparamos con la superficie para saber con certeza el nivel de cubrición correcto, asegurándonos así un óptimo ajuste de color sin necesidad de repetir nuevamente la reparación.

  3. Aplicar color hasta conseguir una correcta igualación

    Si detectamos un desajuste de color producido por una baja cubrición de la pintura de acabado, aplicaremos color hasta una correcta cubrición e igualación.

Si hemos aplicado la capa de barniz final…

En los casos en los que se haya aplicado la capa de barniz final, no nos quedará otro remedio que matizar toda la superficie reparada, para finalmente volver a aplicar el acabado final.