Durante el proceso de repintado, pueden surgir diferentes problemas y defectos en el acabado de la pintura que obliguen al profesional del taller a tener que repetir el proceso desde el inicio, con las consecuentes pérdidas de tiempo y material.

Uno de los defectos más comunes en el repintado de un coche es la aparición del llamado efecto piel de naranja.

¿Qué es el efecto piel de naranja en pintura?

El nombre de piel de naranja viene dado por el parecido del acabado final de la pintura a una cáscara de naranja. Este problema se produce por la falta de estiramiento o nivelación de la pintura, dando lugar a una superficie con deformaciones y a un aumento del grosor de la capa final.

Ejemplo de superficie con piel de naranja

Causas por las que se aparece la piel de naranja en pintura de coche

Los motivos por los que puede aparecer este defecto tienen que ver con diversos factores:

1. Incorrecta regulación del equipo de aplicación

Deberemos regular correctamente los equipos de aplicación en presión, caudal de producto y patrón de abanico en base a las especificaciones de la ficha técnica, con el fin de obtener un pulverizado regular y homogéneo. Una presión de aplicación demasiado baja provocará una atomización de producto deficiente.

2. Viscosidad alta de aplicación

Otra causa puede ser una excesiva viscosidad de la mezcla, lo cual implicará así mismo una viscosidad alta de aplicación. 
Para solucionarlo, podemos rebajar la viscosidad aumentando ligeramente la dilución de la mezcla.

3. No adecuar el catalizador y disolvente a la temperatura ambiental

En función de la temperatura o las condiciones ambientales en las que nos encontremos, será conveniente adecuar la elección del tipo de catalizador o disolvente a aplicar según su velocidad de secado.

Defecto de piel de naranja en pintura sobre una superficie

4. Capas de fondo poco secas

Debemos respetar siempre el tiempo de secado de las capas de fondo especificado en las fichas técnicas de cada producto.

5. Excesiva carga de producto

Una excesiva carga de producto por pasada así como una distancia demasiado alejada de la pistola con respecto a la pieza, dará lugar a una capa menos uniforme, favoreciendo la aparición del defecto piel de naranja.

6. Incorrecta preparación y lijado de las capas de fondo

Una correcta preparación y lijado de las capas de fondo, respetando siempre los tiempos de secado de cada proceso, nos facilitará la obtención de una superficie uniforme y optimizada para el repintado.

Pasos para solucionar el efecto piel de naranja en pintura

Si el defecto piel de naranja tiene solo presencia en la zona superficial de la pieza, procederemos de la siguiente manera:

  1. Lijado de la superficie con P1500

    En primer lugar lijaremos el área defectuosa con un papel abrasivo P1500, habiendo limitado previamente la zona con cinta de carrocero, con el fin de no invadir las zonas limítrofes no dañadas.Lijado de superficie con P1500

  2. Afinamiento de la superficie con lija P3000

    A continuación utilizamos un grano P3000 para afinar la superficie y eliminar posibles marcas de lijado.

  3. Limpieza y desengrase de la superficie

    Una vez hayamos lijado la superficie, procederemos a limpiar el polvo generado con un desengrasante y paño de microfibras.

  4. Pulido y abrillatamiento

    Posteriormente, aplicaremos un pulimento de corte rápido con la máquina pulidora, ejerciendo una presión y movimiento homogéneo. Finalmente, limpiaremos la zona con una balleta para valorar el resultado obtenido.Pulido de superficie para evitar defecto de pintado

Por otro lado, si el defecto piel de naranja sigue presente en la pintura de acabado, con un grosor excesivo, el pulido no será suficiente. Deberemos preparar la superficie para realizar el proceso de pintado desde cero:

  1. En primer lugar, lijaremos la superficie con un papel abrasivo acorde al defecto a reparar. Nos ayudaremos de un desengrasante para eliminar los restos de polvo generados.
  2. Después, aplicaremos la capa de aparejo, la cual lijaremos a continuación.
  3. Por último, aplicaremos la capa de acabado, teniendo en cuenta en todo momento las recomendaciones expuestas para evitar la aparición de este defecto.